Funcionario ocultó información y accedió a cargo clave en la Contraloría.
Sanción disciplinaria Servir. En un contexto donde la transparencia representa un pilar clave para recuperar la confianza ciudadana, el caso de José Eustaquio Lavado Ciudad genera una alerta seria sobre la ética en la administración pública.
La Autoridad Nacional del Servicio Civil (Servir) ratificó una sanción de 60 días sin goce de remuneraciones contra Lavado Ciudad, funcionario de la Contraloría, por ocultar información relevante en su Declaración Jurada de Cumplimiento de Requisitos para asumir el cargo de Jefe del Órgano de Control Institucional (OCI) de Recuay, Áncash. Según el expediente, omitió declarar un proceso penal pendiente por corrupción de funcionarios, vigente al momento de su postulación.
El principio de probidad no admite excusas: lo que declaró no fue cierto
El Tribunal del Servicio Civil confirmó que la omisión vulneró principios esenciales del servicio público, como probidad y veracidad, establecidos en el Código de Ética de la Función Pública. A pesar de que el funcionario alegó desconocimiento de la vigencia del proceso y la prescripción del mismo, la evidencia documental reveló lo contrario.
Este fallo no solo reafirma el rol fiscalizador de SERVIR, sino que plantea un llamado urgente a fortalecer los filtros de selección y evaluación del personal que asume cargos sensibles en entidades clave como la Contraloría.
José Lavado Ciudad y una reflexión necesaria
Más allá de la sanción individual, este caso recuerda que la salud institucional depende del comportamiento ético de cada servidor público. Omitir antecedentes judiciales compromete la credibilidad del Estado. Por ello, urge consolidar una cultura de integridad desde los procesos de contratación hasta el ejercicio diario del cargo. La ciudadanía merece servidores ejemplares, no excepciones.
José Lavado Ciudad. Servir confirma sanción disciplinaria by Bolognesi Noticias