Emergencia en Aco: escuela queda sin techo por fuertes vientos
Los fuertes vientos en Corongo dejaron al descubierto la fragilidad de la infraestructura educativa en la región Áncash. En el distrito de Aco, el techo de varias aulas de la Institución Educativa San Francisco colapsó, dejando inoperativos los espacios donde decenas de escolares reciben clases.
La emergencia ocurrió en medio de una jornada de ráfagas intensas que sorprendieron a la comunidad. Padres de familia compartieron en redes sociales imágenes del desastre, mostrando calaminas retorcidas y pupitres expuestos a la intemperie. “Nuestros hijos no pueden seguir estudiando así”, expresó un poblador en la red social Facebook, exigiendo la rápida acción de las autoridades.
Miriam García, responsable de PREVAED en la zona, confirmó que el hecho fue reportado de inmediato a la Dirección Regional de Educación de Áncash – DRE Áncash. Según detalló, se gestionan calaminas y otros materiales de emergencia para rehabilitar las aulas cuanto antes. Sin embargo, hasta el momento, los estudiantes no cuentan con un lugar seguro para continuar con sus clases.
Los fuertes vientos en Corongo alarman a vecinos que recuerdan episodios anteriores
La situación ha generado preocupación no solo en Aco, sino en toda la provincia de Corongo, donde los vecinos recuerdan episodios anteriores de daños por fenómenos climáticos. En redes sociales se han difundido llamados urgentes para que Defensa Civil intervenga y garantice la seguridad de alumnos y docentes.
La comunidad educativa permanece a la espera de una respuesta concreta. Padres y maestros insisten en que la prioridad debe ser la protección de los estudiantes, pues el inicio de la temporada de lluvias amenaza con agravar el problema si no se actúa de inmediato.
La emergencia en Aco es un recordatorio de la vulnerabilidad de muchas escuelas rurales frente a los cambios climáticos. Lo que hoy se vive en Corongo evidencia la necesidad de planes de prevención más sólidos y de una inversión sostenida en infraestructura segura para que ningún niño pierda el derecho a estudiar por culpa del viento.