Con Ley Chlimper 2.0 Estado perderá S/. 20 mil millones.
El Congreso acaba de aprobar la Ley Chlimper 2.0, que recorta el Impuesto a la Renta de agroexportadoras al 15 % durante 10 años. El Estado pierde S/20 mil millones, mientras las grandes empresas firman su cheque dorado.
El fujimorismo, Alianza Para el Progreso, Acción Popular y Avanza País validaron un paquete de beneficios tributarios para las grandes empresas exportadoras.
El Pleno del Congreso dio luz verde a esta norma en segunda votación: 43 votos a favor, 32 en contra y 17 abstenciones. Esta reducción arranca en 2026, y solo regresa a la tasa general de 29,5 % recién en 2036. El Ministerio de Economía y Finanzas calcula un impacto fiscal anual de S/1,880 millones, que suma S/20 mil millones en una década.
La norma introduce tres tramos para pequeños productores: quienes ingresan hasta 30 UIT quedan exonerados; entre 30 y 150 UIT pagan 1,5 % solo sobre el excedente; y los que superan 150 UIT pasan al régimen general. Sin embargo, el grueso del beneficio va a unas pocas grandes firmas —Camposol, Danper, Beta, entre otras— que ya engruesan sus ganancias sin necesidad de estímulo adicional.
Diversos sectores cuestionan la Ley Chlimper 2.0
Para muchos críticos, la ley equivale a un rescate fiscal con nombre propio. El economista Fernando Cuadros advierte: «El sector ya no necesita esta reducción a la mitad del IR. Este dinero debería destinarse a salud, educación o seguridad», y estima un detrimento fiscal anual de hasta S/2,000 millones. El Fondo Monetario Internacional alerta que esta fuga tributaria representa hasta 0,2 % del PBI anual.
También preocupa el debilitamiento de la fiscalización laboral. Sunafil reducirá inspecciones en fundos, justo en un sector donde el 94 % de contratos son temporales y la sindicalización cae a niveles mínimos. La CGTP denuncia que esta ley institucionaliza la precariedad y refuerza un modelo extractivo que excluye a pequeños agricultores.
La Ley Chlimper 2.0 no impulsa el agro, lo subvenciona. A cambio, el país renuncia a recursos esenciales y refuerza desigualdades laborales. Si esta norma entra en vigencia, el legado no será progreso rural, sino una década de privilegios que se pagan con salud pública y dignidad laboral.
¿Por qué se llama Ley Chlimper 2.0?
Se le llama Ley Chlimper 2.0 porque recuerda —y en la práctica reedita— la Ley de Promoción Agraria (Ley N.º 27360), impulsada a fines de los años 90 y comienzos de los 2000 por el entonces ministro de Agricultura y empresario agroexportador José Chlimper durante el gobierno de Alberto Fujimori.
Aquella norma redujo el Impuesto a la Renta para las agroexportadoras al 15 %, otorgó beneficios laborales diferenciados (menos beneficios sociales y vacaciones reducidas) y mantuvo esos privilegios por dos décadas.
Fue muy criticada por generar altos márgenes de ganancia para grandes empresas y, al mismo tiempo, precarizar las condiciones laborales de miles de trabajadores del sector.
La nueva ley aprobada ahora repite varios de esos beneficios tributarios y laborales, pero con vigencia de 10 años, lo que llevó a que medios y críticos la bauticen «Ley Chlimper 2.0»: una segunda versión actualizada de aquel esquema, con el mismo espíritu y favorecidos.