Cientos de personas se congregaron este lunes 3 de mayo en el polideportivo «Livio Romare» de Schio, Italia, para brindar el último adiós a Nadia de Munari. La misionera laica de la Operación Mato Grosso fue víctima de un brutal asesinato de Nadia de Munari el pasado 24 de abril en Nuevo Chimbote, Perú. Sus padres, hermanas, amigos y autoridades religiosas despidieron a la mujer que dedicó más de dos décadas a combatir la miseria en la región Áncash.
Legado de una vida entregada a los más pobres
Nadia de Munari no era una voluntaria temporal; era un pilar de la solidaridad internacional. Su labor en el Perú comenzó en 1995, impulsada por una profunda indignación ante la desigualdad social.
Una vocación nacida en la infancia
Desde niña, en su parroquia de Giavenale, Nadia mostró una sensibilidad especial por los demás. Su amiga Rosanna Stefani recuerda que el impacto con la pobreza transformó su corazón de forma inmediata. Nadia no podía entender por qué ella tenía todo mientras otros carecían de lo básico.
Veintiséis años de servicio en la Operación Mato Grosso
Bajo el movimiento fundado por el padre Ugo De Censi, la misionera trabajó incansablemente en zonas vulnerables. El asesinato de Nadia de Munari corta una trayectoria de 26 años de servicio educativo y social. Su labor en Nuevo Chimbote dejó una huella imborrable en las familias que buscaban una oportunidad de desarrollo.
El reclamo de justicia desde Schio hasta Áncash
La ceremonia fúnebre, marcada por cantos y banderas con el lema «Solo Dios», reflejó la alegría que Nadia transmitía. Sin embargo, el ambiente también estuvo cargado de una demanda implícita de justicia. El asesinato de Nadia de Munari representa un golpe a la seguridad de quienes realizan ayuda humanitaria en zonas críticas.
Este crimen no solo apaga una vida dedicada al prójimo, sino que cuestiona la protección de los voluntarios en el extranjero. Nadia será enterrada en el sector infantil del cementerio de Schio, cerca de los niños a quienes dedicó su existencia. Como comunidad, debemos exigir que este acto de barbarie no quede impune para que su sacrificio no sea en vano.(Foto Cortesía: Fabio Zoratti con información de avenire.it)