Premier de Perú denuncia intento de golpe de Estado: «No reconocen el triunfo de Castillo».
Golpe de Estado. En medio de una ola de protestas que ha dejado cinco muertos y al menos once heridos, el primer ministro de Perú, Aníbal Torres, lanzó este lunes 6 de abril explosivas acusaciones contra la prensa nacional y sectores del Congreso. Durante una entrevista con Blu Radio de Colombia, Torres afirmó que se gesta un intento de golpe de Estado contra el presidente Pedro Castillo y sindicó a ciertos medios y grupos políticos como los principales instigadores de esta ofensiva.
«Una prensa ladrona de la verdad»
Torres no se guardó calificativos. Señaló directamente al diario El Comercio, uno de los medios más influyentes del país, como parte de un supuesto plan para desestabilizar al Ejecutivo desde el inicio del mandato. “El Comercio es un diario golpista, que, desde el primer instante en que asume Pedro Castillo ha pedido que sea sustituido. Tanto así, que ya ha habido dos procesos de vacancia”, sentenció.
La crítica se extendió a otros medios y actores políticos. Para Torres, en el Perú “existe una prensa ladrona de la verdad, que desinforma permanentemente, que engaña a la población y que está al servicio de estos golpistas que no reconocen el triunfo de Pedro Castillo y quieren sacarlo de cualquier manera”.
Torres dispara contra medios y Congreso: «Quieren sacar a Castillo como sea»
Las declaraciones del premier llegan en un momento especialmente tenso. Las protestas ciudadanas, inicialmente motivadas por el alza del precio del combustible y los alimentos, escalaron en intensidad y se expandieron por varias regiones del país. Aunque el gobierno reconoce el descontento social, Torres insiste en que las movilizaciones también responden a una estrategia coordinada para provocar la caída del presidente.
“Hemos tenido una reunión en el Congreso. Siempre estamos invocando que debemos concertar, dialogar y trabajar conjuntamente, unitariamente por el bien del país. Pero encontramos de la otra parte que no quieren reconocer esa actitud del Ejecutivo. Es un sector del Congreso, no todo”, declaró el jefe del gabinete ministerial.
Respuesta del gobierno ante el alza de precios
Torres también se refirió al impacto económico de la crisis y a las medidas que el Ejecutivo ha impulsado para frenar la escalada inflacionaria. Reconoció el aumento de precios en productos esenciales, aunque atribuyó esta situación a factores globales. “No podemos desconocer el aumento de precios en varios sectores económicos, pero esto responde a situaciones externas”, sostuvo.
Entre las acciones adoptadas, destacó la exoneración del impuesto selectivo al consumo (ISC) sobre los combustibles, con el fin de reducir su precio. “Hemos dado un decreto supremo por el cual se exoneran los combustibles del impuesto selectivo al consumo y eso va a bajar, por supuesto, el precio”, explicó.
Además, el gobierno presentó al Congreso un proyecto de ley que propone exonerar del impuesto general a las ventas (IGV) a varios productos de la canasta básica. “El día de ayer hemos presentado un proyecto de ley por el cual se exoneran los productos de primera necesidad del IGV. Esos productos son, por ejemplo: el pollo, las carnes, los huevos, entre otros”, añadió.
Ante eventual golpe de Estado, la tensión política aumenta
Las palabras del primer ministro reflejan el nivel de confrontación que atraviesa la política peruana. Desde que asumió Pedro Castillo en julio de 2021, su gestión ha enfrentado múltiples crisis políticas, cambios en el gabinete, procesos de vacancia y una constante presión desde sectores opositores que no reconocen su legitimidad.
En este contexto, las acusaciones de Aníbal Torres elevan aún más la temperatura del conflicto institucional. Si bien sus declaraciones buscan cerrar filas frente a la oposición, también polarizan el debate público y podrían profundizar la desconfianza ciudadana hacia las instituciones.
¿Crisis institucional o estrategia de defensa?
Los analistas políticos se dividen. Algunos interpretan las declaraciones del premier como parte de una estrategia para blindar al presidente ante las críticas y ganar tiempo en medio del desgaste. Otros advierten que acusar a la prensa y a la oposición de “golpistas” sin presentar pruebas contundentes puede socavar aún más la frágil institucionalidad del país.
Lo cierto es que el Perú vive una nueva jornada de incertidumbre política, mientras la ciudadanía enfrenta una dura realidad marcada por la inflación, el desempleo y el desencanto. En ese escenario, las palabras del primer ministro no solo reflejan el sentir del Ejecutivo, sino también el nivel de fragilidad con que se maneja el poder en el país.