En Áncash, la Policía Nacional ejecutó un operativo contra la minería ilegal en Pallasca en el sector Suraca, distrito de Huandoval. La intervención ocurrió el 22 de abril durante un patrullaje preventivo. Los agentes detectaron un campamento en plena actividad, detuvieron a 12 personas —incluido un menor— e incautaron equipos y un arma de fuego. El Ministerio Público ya investiga el caso.
Operativo contra minería ilegal Pallasca en zona rural
La intervención por minería ilegal en Pallasca se realizó en la carretera Cabana–Corongo. Los efectivos identificaron un socavón activo, generadores eléctricos y un mini dámper cargado con material aurífero.
Los intervenidos afirmaron trabajar en la concesión “Campanario”. Sin embargo, no presentaron documentos que acrediten formalización. La Policía verificó que la bocamina no figura en el Registro Integral de Formalización Minera (REINFO).
Hallazgo de arma agrava el caso
Durante el registro, los agentes incautaron una escopeta sin marca con seis cartuchos. Este hallazgo suma el presunto delito de tenencia ilegal de armas al caso de la actividad minera ilegal en Pallasca.
Impacto de la minería ilegal en Áncash y Pallasca
La actividad minera ilegal en la provincia de Pallasca no solo vulnera normas ambientales. También impulsa economías informales y expone a comunidades a riesgos sociales y de seguridad.
En Áncash, esta actividad crece en zonas alejadas donde el control estatal resulta limitado. La falta de fiscalización sostenida permite que estos campamentos operen con relativa impunidad.
Fiscalía interviene en el caso
El caso pasó a la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) y a la Fiscalía de Familia por la presencia de un menor. Las autoridades deberán determinar responsabilidades penales.
¿Qué revela este operativo?
El operativo confirma que la minería ilegal en Pallasca sigue activa pese a los controles. La presencia de maquinaria, personal y armas evidencia organización y persistencia.
El Estado enfrenta un reto estructural: reforzar fiscalización, acelerar procesos de formalización y garantizar presencia institucional en zonas críticas.
La intervención en Pallasca expone un problema que no se resuelve con operativos aislados. La minería ilegal en Pallasca exige una estrategia sostenida que combine control, sanción y alternativas económicas reales. Sin eso, el ciclo se repetirá.