Un proyecto que fortalece la memoria
El Camposanto de Yungay en la región Áncash, ingresó a una etapa decisiva de mejoramiento turístico, gracias a una inversión de 25.6 millones de soles que impulsa el Plan Copesco Nacional. La institución anunció que culminará el proyecto este 2024, durante la IV Audiencia Pública Descentralizada de la Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural del Congreso. Su director ejecutivo, Javier Masías Astengo, afirmó que la obra ampliará la oferta turística y reforzará la memoria histórica del antiguo Yungay.
Un lugar marcado por la tragedia
El Camposanto de Yungay se ubica a un kilómetro y medio de la actual ciudad y se mantiene como símbolo del devastador aluvión del Huascarán ocurrido en 1970. El sismo y el deslizamiento de bloques de hielo destruyeron la ciudad y dejaron miles de víctimas. El Cristo Redentor, el cementerio y cuatro palmeras quedaron en pie y hoy representan los últimos vestigios de la tragedia. La obra busca proteger este espacio para que los visitantes comprendan la dimensión de lo que vivió la población.
Inversión turística para reactivar regiones
Masías Astengo informó que el Plan Copesco Nacional destina este año un total de 95 millones de soles a once obras turísticas en Áncash, Amazonas, La Libertad, Ayacucho, Junín, Arequipa, Lambayeque y Cusco. La institución coordina y ejecuta proyectos de inversión turística que impulsan el desarrollo económico regional. Con esta intervención, Yungay se integra a un paquete de iniciativas que buscan atraer más visitantes y dinamizar la economía local.
Un camino hacia la revaloración
El proyecto del Camposanto de Yungay, en Áncash, moderniza accesos, servicios y señalización para recibir a más turistas y fortalecer la identidad cultural. La obra consolida un espacio que combina memoria, reflexión y turismo responsable. Yungay encuentra en este proyecto una oportunidad para honrar a sus víctimas, proteger su historia y mostrar al país y al mundo la importancia de recordar.