Ancash: En lo que va del año 38 asesinatos

En lo que va del año, desde enero hasta el 03 de junio del 2013, un total de 38 personas han sido asesinadas en diferentes circunstancias. La habilidad de los sicarios y «delincuentes comunes» se evidencia en la forma en que matan a sus víctimas: en algunos casos, aseguran su crimen con un disparo en la sien.

Algunos de los casos fueron cubiertos por medios de comunicación y quedarán en la memoria de niños, adolescentes, adultos, y familiares de víctimas.

El 03 de enero, a pocos días de recibir el año 2013, el taxista Juan Iván Becerra Delgado fue asesinado cuando conducía su vehículo tico de placa C50-601 en el sector La Campiña. El crimen se le atribuyó a los delincuentes “Chanava” y “Lágrima”. Pero nada se sabe de sus paraderos.

La mañana del jueves 10, quince disparos en la cabeza, tórax y otras partes del cuerpo-con entrada y salida de las balas-acabaron con la vida del policía de 21 años, Frank Labrin Regalado, del Departamento Antidrogas de Chimbote.

El dolor de los familiares contagió rápidamente a la población que, durante varios días, criticaron la inseguridad en las calles y la falta de planificación en la labor policial.

En respuesta, la Policía dio su compromiso de frenar los crímenes, ubicar y capturar a los asesinos, pero no se imaginaron que estos casos daban inicio a una de las etapas más sangrientas de Chimbote y Casma, en la región Áncash.

Anthony Brayan Benigno Cruz, era un estudiante de Electricidad Industrial del Senati, él trabajaba ayudando a su familia y a la vez se esforzaba por culminar sus estudios, como todo joven emprendedor, pero el día miércoles 23 fue asesinado con un disparo en la sien.

Al día siguiente, Javier Chumbes Ballesteros, de 19 años, presunto delincuente, fue asesinado con cuatro disparos cuando caminaba por el pasaje Los Jazmines en la urbanización 21 de abril, en Chimbote.

En días siguientes, en menos de 24 horas, se asesinaron a tres personas: Fresia Morales Vargas, de 17 años, con dos disparos en la cabeza en Nuevo Chimbote; Ángela Izlado Castillo, de 19 años, con un disparo en la cabeza. Asimismo, el humilde taxista José Guaripata Arcadio, de 48 años, luchó para evitar el robo de su auto, su única herramienta de trabajo, pero en venganza los delincuentes le arremetieron un certero disparo en la cabeza que acabó con su vida. Su familia lo esperaba en su casa, solo llegó su cadáver.

La lista de víctimas es larga. Mientras algunos padres de familia se alistan para ir a trabajar con esfuerzo y ganar algunos soles, los sicarios preparan sus armas y limpian el cañón para acabar con vidas humanas: el trabajador Carlos Chavesta Bernal (40)-como todos los días- se despidió de su familia para ir a laborar a un grifo y murió asesinado; Nelson Jaramillo Pantoja (25), evitó que le roben 800 soles y fue acribillado delante de sus dos hijos; en la lista sigue el empresario agricultor Augusto Jaime Barrera (57).

Los sicarios no tienen piedad ni con las mujeres embarazadas. El 12 de marzo, con cuatro meses de gestación fue asesinada con un balazo en la cabeza, Vanessa Flores de la Cruz, de 27 años. Dos días después, la víctima fue el empresario de harina de pescado Samuel Bonifacio Vásquez, de 37 años. Los criminales le aplicaron cuatro disparos en la cabeza.

En los siguientes días de abril, las víctimas fueron comerciantes; aquellos que con tanto esfuerzo tratan de superarse por dar un mejor futuro a sus hijos: Renán Estrada Crisóstomo, de 39 años, fue asesinado con cuatro disparos por evitar el robo de cinco mil soles. El comerciante de frutas Samuel David Matos Paredes, de 21 años, fue asesinado de cinco disparos en cuerpo.

Era 20 de mayo. La inseguridad continuaba. Esa mañana, la población de Casma bloqueó carreteras e intentó tomar una comisaría como protesta ante la falta de resultados de las investigaciones que «realizaba» la Policía.

La gota de agua que rebalsó el vaso, fue la muerte del querido comerciante Alberto Coveñas Sernaqué, quien recibió un impacto de bala en el rostro y dos en el tórax por parte de tres sujetos. El crimen ocurrió en el mercado Modelo de Casma. Luego de este asesinato, cambiaron al jefe policial de la zona.

Todo parecía que iba a cambiar en estas inseguras localidades peruanas, pero el 03 de junio, los sicarios nuevamente apretaron los gatillos: cuatro hombres fueron asesinadas a balazos en el Asentamiento Humano Miraflores Alto en Chimbote.

Lo cierto es que ni las autoridades están seguras. En varias oportunidades algunas autoridades locales y fiscales tuvieron que pedir garantías personales o formular denuncias por constantes amenazas de muerte: es el caso de las regidoras de Casma, Alicia Flor Díaz y Enma Marilyn Lavado Vargas; la fiscal de la Cuarta Fiscalía Penal Corporativa del Santa, Sara Álvarez Blas; el alcalde del distrito de Nuevo Chimbote, Francisco Gasco Barreto.

Nadie fue indiferente, hasta el obispo de Chimbote, monseñor Ángel Francisco Simón Piorno, se refirió a la serie de crímenes calificándolos de “espectáculo macabro para la población”.

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